Este libro no se parece ni a una novela ni a un ensayo, ni a una crónica de viajes ni tampoco a un diario.
La protagonista no es simplemente la moto. El “vehículo perfecto” resulta ser más bien una entidad viva, con un cuerpo, un carácter, una voz y una presencia que van más allá de lo inanimado.






Valoraciones
No hay valoraciones aún.